La ideación suicida es un problema grave y frecuente, especialmente entre jóvenes, y requiere intervenciones rápidas debido al alto riesgo que conlleva. Los tratamientos convencionales, como antidepresivos o psicoterapia, suelen tardar semanas en actuar, dejando a muchos pacientes vulnerables. En este contexto, la ketamina destaca por su efecto rápido sobre la reducción de la ideación suicida, con estudios que muestran mejoras significativas en pocas horas o días. Aunque aún queda investigación por hacer, la ketamina representa una opción prometedora para poblaciones de alto riesgo, especialmente en trastorno bipolar.